nieve

22 de diciembre de 2014

Cuarta vela y algo mas...

 Hola guapísimas, anoche como no podía ser de otra forma, encendimos en casa la cuarta y última de las velas de Adviento. Mi centro nos ha estado acompañando cuatro domingos, iluminando los días previos a una Navidad que ya casi, casi, entra por nuestras puertas...
 A lo lejos, entre el hermoso corazón de cristales que corona este año mi árbol, asoman las velas encendidas...

Es de las cuatro quizás la más especial porque culmina el esperar de tantos días y el centro queda totalmente iluminado, acabado y listo para ser el centro de atención en la gran mesa el día de Navidad...

Sin embargo, como anuncia el título de la entrada de hoy, hay algo más que acompaña a las cuatro velas iluminando el salón. Portavelas de renos. Chicas, no he conseguido el tan ansiado cojín de reno, pero luzco como novedad recién comprada, estos especiales vasitos en plata con silueta de tan bello animal. El primero es sencillo y rodea al reno una bonita corona...
El otro está forrado de papel de periódico, pero entre tantas letras se dibuja un reno inclinado, como queriendo admirarlo todo...

Comprados en la tarde del domingo en un vivero muy habitual en mis paseos de fin de semana...
A los que hay que añadir un macetero monísimo de latón en negro desgastado con estrellas en blanco...
En él he realizado un arreglo de piñas, bayas rojas, verde hiedra y ramas de abeto...

Muy pero que muy navideño...
Y nada más que todo esto puede adornar mi mesa del salón estos días.Creo que luce especial porque reúne todo aquello que me gusta...
Plantas en delicados centros...
Portavelas de renos...

Que son maravillosos tanto si están encendidos, como si decido apagarlos...
Y por supuesto, mi original centro de Adviento...

Quedan poquitos días para dar por inauguradas las fiestas de este 2014, pero yo sigo inspirándome y vistiendo de Navidad todo mi hogar. Rescato cositas, muevo complementos de un lado para otro, añado guirnaldas que lucir preciosas para impregnarme por completo de la magia que todo ello aporta a mi mundo...

Pues así era el anochecer de ayer en mi vergel. Iluminado el salón con portavelas de renos, brillando al fondo las velas de Adviento, asomando en mi mesa arreglos muy verdes y entre tanta serenidad, como siempre, nuestra Yaiza acurrucada entre su especial y favorita manta de pelo...
Y es que con tanta maravilla, ¿quién se resiste a dormitar?...
Tres días ya solo nos quedan, para reunirnos en familia y saborear unas fiestas que por aquí adoramos...
Feliz inicio de especial semana para todassssssssssssssssssssssssssssss...

1 comentario:

  1. Que bonita es Yaiza, casi casi que es la que más disfruta del sofá. Siempre comprando cosas cucas, que bonitos los vasitos-portavelas y el macetero, si no hemos de gastar grandes dinerales para llegar a casa contentas y con la ilusión de colocar las nuevas cositas.

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