4 de diciembre de 2016

Un corto adiós...

Damos hoy la bienvenida al segundo domingo de Adviento. El tiempo ha querido amanecer con fuertes lluvias intermitentes, pero que mejor encendido que con un día apagado y gris como el de hoy. Permaneceremos en casita, una deliciosa comida, tiempo de sofá y una buena película navideña. Ayer ya estuve de tiendas toda la tarde, me traje conmigo un nuevo abrigo negro precioso, unos jerseis de lana muy invernales, guantes y bufanda a juego. Ya os los mostraré en cuanto tenga tiempo. Así que hoy relax y deconexión, lo que se dice un auténtica velada vergeliana, para qué necesitamos más chicas si los domingos desapacibles se hicieron justamente para eso...
Mi casa serena y tranquila...
Hasta que me voy en busca de ese mechero para encender esa segunda vela de mi centro. Entonces los peludos corren raudos al sofá expectantes de lo que voy a realizar...
Colocado está el centro de Adviento en la mesita, rodeado de total colorido, tan especial que hasta mi Troll se lo remira...
La primera vela algo más pequeña que el resto asoma por aquí, por algo fue encendida el domingo pasado inaugurando así el tiempo de Adviento...
Hoy he querido acompañar el conjunto con delicadas plantas invernales en tonos muy rojos y verdes de la mano de la pequeña poinsetia y de las variadas fitonias...
Además de añadirle una pincelada de azul con ese esbelto bulbo de jacinto totalmente en flor...
La estrella, con su número 2 escrito en la vela, me llama a gritos para ser encendida de inmediato...
Y eso hago chicas...
Una y dos, segundo domingo de Adviento inaugurado en este vergel en la ciudad...
Normalmente siempre las prendo al llegar el anochecer, pero con un día lluvioso como el de hoy he querido adelantarlo al mediodía, iluminando así este recién estrenado domingo...
No sé vosotras, pero a mi me produce más emoción encender en su momento cada una de las velas que elaborar con inspiración el centro. Es un momento especial lleno de tradición, que cada vez arraiga más en los míos, emotivo de todas, todas y que nos acerca con nerviosismo a la mágica Navidad...
Este año más significativo que nunca, falta ese ser tan especial en mi familia que sé que cada una de mis velas prendidas lo estarán iluminando con fuerza allá donde se encuentre...
Después se acerca Celia, participante activa de esta tradición adoptada. Me pregunta si podemos poner junto a las velas encendidas a la Virgen María...
Por supuesto, faltaría más. Es tiempo de espera para celebrar el nacimiento de Jesús y ella es parte fundamental de todo ello...
Y colocamos a nuestra Virgen, con esa carita maravillosa y ese lindo manto, coincidencia ideal, del mismo color que las tarjetas que cuelgan este año de las velas...
Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii vergelianas, que preciosidad de momento, de centro encendido, de colores maravillosos y de segundo domingo de Adviento...
Fijaros si es mágico que hasta Troll abre sus negros ojazos observándolo todo...
Y Yaiza gira su carita dulce con increíble admiración para no perderse detalle alguno...
Dejemos las velas encendidas y tintineantes en ese rincón del salón para veniros conmigo hasta la mismísima entrada...
He querido encender un coqueto portavelas  para colgarlo de la percha. Con él quiero deciros que me tomo, con vuestro permiso, toda la semana que viene. Ya sabéis que por estos lados hay largo puente por delante y necesito esos días para cumplir una promesa muy especial...
No son vacaciones, chicas, es una desconexión hace tiempo pensada y deseada que ya os contaré más adelante...
Y ya sabéis todas que cuando se produce un corto adiós en esta ventana, me gusta colgar mi cuadro en el que se lee en francés..."Je reviens de suite"..."Vuelvo enseguida", indicando que me esperéis, porque de aquí a nada volveré a estar en este vergel con montones de maravillas que colaros por él...
Así que os dejo una gran vela encendida con aroma de vainilla para que os ilumine si decidís entrar...
Para que brille con fuerza en mi corta ausencia...
Y para que os haga recordar a todas que en nada vuelvo, recargada, con la promesa cumplida, satisfecha y con montones de ganas de reencontrarme con todas mis mujeres...Ah, por cierto, si esta velita se apaga, confío en que alguna de mis queridas vergelianas vuelva a encenderla...
Preciosas...feliz segundo domingo de Adviento, feliz largo puente y feliz desconexión para todas las que como yo, se tomen unos días para realizar todo aquello que deseen...
¡Hasta muy pronto chicas!, volveré a estar con todas vosotras el próximo domingo para que juntas prendamos la tercera de las velas. ¿Vais a esperarme?...

2 de diciembre de 2016

¡Bienvenido Diciembre!


Y llegó Diciembre chicas, último mes del año, para muchas de nosotras uno de los más deseados, ya sabéis por qué, encierra tantas cosas especiales, tantas maravillas y tantas ilusiones que aunque el invierno se inicie con muchísimo frío nos da lo mismo, las vergelianas disfrutamos con sus 31 días enteros, con sus mañanas, sus sobremesas, sus cortas tardes y sus oscuras noches. Quiero darle la bienvenida de la mejor de las maneras, como tiene que ser, para que así entre en nuestras casas con fuerza, repleto de ese espíritu mágico que tanto lo define. No hay nada como juntarnos todas y abrir los brazos a un nuevo mes estrenado...
Él nos colorea las calles de luces brillantes al caer la noche...

Nos empuja a sacar nuevos adornos para que brillen con luz propia...

Nos regala las primeras floraciones de jacintos perfumados...

Nos dibuja paisajes blancos inimaginables...

Y nos levanta con matices en nuestros interiores que ningún otro mes puede permitirse...

Diciembre nos pone guantes en las manos...

Para protegernos de las primeras nieves y de esas heladas mañaneras...

Para después ser capaz de hacernos florecer las más bellas poinsetias coloridas...

Este nuevo mes nos inspira con hermosas tradiciones, esas que recorren países de Norte a Sur para adoptarlas con cariño...

Nos coloca cojines invernales guardados en los armarios...

Nos visita con sus renos sonrientes...

Y nos prende casitas de zinc para alegrarnos el alma...

Puede que con su llegada los campos se vuelvan tristes, pero siempre seguiremos encontrando entre sus hojas caídas esos pequeños tesoros que nos empujan a inspirarnos...

Diciembre nos prepara chocolates deliciosos con aroma de canela...

Nos hornea bizcochos con frutas de temporada...

Y nos enciende las chimeneas para acurrucarnos frente a ellas...

Yo no sé que tiene Diciembre que no tengan otros meses...

¿Serán sus amplios matices que van de los lilas...

A los azules...

De los naranjas...

A los verdes...

Y de los grises...

A los rosados...

Para sucumbir a esos rojos especiales que anuncian la Navidad...

Este mes lo tiene todo chicas...

¿Se le puede pedir más?...

Pues bienvenido Diciembre, siempre te esperamos tanto que cuando te vemos llegar una buena mañana a través de las ventanas, ya empezamos rápidamente a soñar...

¡Feliz mágico viernes preciosasssssssssssssssssssssss!