19 de enero de 2017

Jueves de frío y plantas...

Frío, frío y más frío es lo que hoy está haciendo por aquí. No ha llegado a nevar, pero poquito le está haciendo falta. Sin embargo a esta vergeliana no le ha importado, se ha enfundado su grueso jersey de lana, sus altas botas camperas y se ha marchado bien temprano al mercado semanal, dispuesta a encontrar algún puesto repleto de flores y plantas. Y allí estaba, el único desplegando colorido y verdor a pesar de ese grado que marcaban los termómetros...
Una vez de vuelta, con la cara congelada he intentado emergerme afuera en tareas jardineras...
He abierto de par en par la balconera del salón...
Con mi cesta de plantas recién compradas...
Para esparcir colorido a mis pequeños vergeles invernales...
Pero me ha resultado imposible, el aire era polar, removía la tierra haciendo volar hojas y ramas. Con una mañana tan desapacible como la de hoy, imposible plantar nuevas especies...
De nuevo con mi cesta entre las manos he tenido que volverme al interior, ha refugiarme al calor del hogar...

Esta cara se me ha quedado chicas, sin palabras y sin poder hacer aquello que más me apasiona, la maravillosa jardinería...

Pero yo sonriente y feliz, tengo delante de mi una especial selección de variedades en flor que en cuanto suban lo más mínimo las temperaturas, no dudaré en replantar...
Por aquí os asomo rosadas flores de hortensia que ya os anuncio que tienen truco...
 También me he permitido comprar plantas de matrimonio en vivísimos colores...
Me uno con todas ellas a mis peludos. Ellos si que entienden el pleno invierno, se instalan en el gran sofá con mantita incluida y no se mueven por nada del mundo...
De las hortensias ya habréis adivinado que son artificiales, más que nada porque por ahí asoman etiquetas de precios. Les tengo pensadas un lugar privilegiado en este vergel que ya os contaré más adelante...
Ellas son ideales para decorar en jarrones, cestas, portavelas y hasta en los mismos exteriores si se colocan con total sutileza...
 En cuanto a los matrimonios, son bellísimos, con esa variedad de tonalidades mezcladas que los convierten en punto de viveza segura ante la intemperie invernal...
Los había en infinidad de combinaciones, pero yo me he decidido por los rosas con su centro amarillito, muy vergelianos ellos, muy de nuestro estilo. Ya me muero de ganas por plantarlos en mi gran terraza, acompañando a las crasas verdes que son las únicas que parecen sobrevivir a este invierno polar...
Pero aún hay más chicas, más inspiración para desplegar en este jueves de la mano de un diminuto arreglo floral de pétalos de ciclamen...
 Llamativos rosas, contrastando con el blanco del especiero de fina porcelana..

Hacía ya tiempo que no os deleitaba con alguno de ellos, con lo que a mi me gusta mezclar en recipientes flores recogidas aquí y allí en combinación con hojas verdes de hiedra...
Os preguntaréis chicas de donde he cortado semejantes flores repletas de color. Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, de una planta madre comprada el domingo mismo y que se me ha chuchurrido sin remedio, ya os contaré para que veáis que en este vergel también se maltrechan especies a pesar de todo...
 Pues así ha transcurrido esta mañana gélida e invernal por estos lados. Eso si, satisfecha de haber dado mi habitual vueltecita por mi mercado semanal, ese mercado en el que siempre encuentro alguna bonita variedad que llevarme conmigo..
Ahora ya de tarde, voy a permitirme el lujo de tumbarme en mi sofá, junto a mis peludos bien calentita. El temporal afuera se ha vigorizado y no descarto que vaya a nevar de un momento a otro. Es más, por ahí asoma mi nuevo libro, regalo de Sus majestades, así que os dejo para emergerme en adictiva lectura. Pequeños placeres de la vida que siempre nos hacen sentir de auténtica maravilla...
¡Feliz final de jueves!

18 de enero de 2017

Un apartamento en la planta baja...

Husargatan 13
Se me ha echado la mañana encima chicas y con poco tiempo para entrar con calma por esta ventana. Sin embargo no quería de dejar de enseñaros este pequeño apartamento de un lejano país que me ha enamorado. Quizás no sea muy vergeliano, ese especial estilo al que os tengo acostumbradas todos los miércoles de quedada, pero si os fijáis bien tiene mucho de nosotras, de blanco, de luz, de colores calmados y de algún pequeño matiz de viva locura. Tengo que marcharme, os dejo en inspirador paseo por todas las estancias, no son muchas, pero suficientes para darnos el lujo de robarles algunas de sus muchas ideas. Mañana ya me contaréis, os propongo adivinar donde se ubica, cuantos pueden ser sus metros y con cuantas cosas os quedaríais. Yo ya he escogido la mía y estoy segura que más de una vamos a coincidir...
No seáis muy duras con el estilo escogido, os confieso que a mi este tipo de pisitos hace ya mucho que me robaron parte de mi corazón...
¡Hasta mañana preciosas!
Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13Husargatan 13
Aiiiiiiiiiiiiiiiiiii, se me olvidaba deciros que os puse música encantadora por esta ventana, espero que os guste. Detallista que es una para con mis mujeres...
Besotes de miércoles...

17 de enero de 2017

Un reloj muy vintage...

Hoy preciosas, la cita con vosotras es en la cocina. Me he querido poner bien guapa porque después me voy a comer con unas cuantas amigas maravillosas, una de esas quedadas que nos sientan tan bien y que nunca queremos que se acaben. Pero antes no quiero marcharme sin mostraros un delicioso regalito de manos de Víctor. Vaya, que bien empiezo el año chicas, no solo recibo obsequios varios llegado Reyes, sino que también, en un día cualquiera, me agasajan con un paquetito muy vergeliano. Ya veréis...
Llega ayer Víctor y me dice que entre en la cocina que tengo una sorpresita. Yo cuando él me dice esto, ya se me dibuja una enorme sonrisa, más que nada porque conoce mis gustos a la perfección y cuando compra algo pensando en mi, sé que va a acertar de lleno...
¿Qué será chicas?...
Lo abro con sumo cuidado y curiosidad...
 Ohhhhhhhhhhhhh, ya veis mi sonrisa espléndida y ya adivináis lo que escondía la bolsa...
 Un reloj muy vintage, tal cual dijo Celia cuando a la par que yo descubría el regalo...
 Esperad chicas que os lo acerco un poquito más...
 No puede gustarme más. Su forma redonda, su color, su tamaño y los motivos especiales que lo decoran...
 Flores indispensables para una vergeliana como yo, finas agujas de hierro negras a juego con los números que marcan las horas...

 Y esas palabras tan francesas que lo hacen más romántico si cabe...
Ya me conocéis todas. Lo cojo con mis manos y lo muevo de un lugar a otro para darle ese lugar adecuado que todo especial objeto necesita...
 Junto al ventanal...
 Queda genial. Se pueden ver las horas desde cualquier punto de la cocina y más luz no puede él recibir...
 Me lo miro y remiro, con una cosita tan mona da igual la hora del día en que nos encontremos...
 Tasa perfectamente con toda la decoración, con esas lágrimas de cristal colgando de la lámpara...
Con mis nuevas plantas anaranjadas adquiridas...
 Y con las piezas de la vajilla tan blanca. Adorables son los colores delicados de mi nuevo reloj, esos rosados, verdes y ocres...
 Esas rosas antiguas con su pétalos bien abiertos harán recordar, sin dudarlo, que en esta cocina habita una auténtica amante de las flores y plantas. Os cuento que Víctor lo compró en una gran tienda de un pueblecito de Gerona al que acude muy a menudo debido a su trabajo. Suele pasarse por allí a mirar novedades y os confieso que aunque no suele admitirlo, él también es un gran amante de la decoración y le encanta adquirir piezas para su hogar. Creo que por esta ventana abunda algún que otro vergeliano haciéndonos competencia...
Desde luego viendo ese reloj vintage tan bonito y diciéndome Víctor todo lo que alberga esa tienda en Gerona, ya estoy deseando poner un día los pies en ella para perderme en total inspiración...
Ya es media mañana, aprovecho para regar un poquito mi pequeño helecho que no sé yo si me va a resultar en pleno interior, ya veremos...
Coloco el reloj en su lugar después de habéroslo enseñado bien de cerca...
Junto al corazón verde de muérdago como recuerdo de las navidades pasadas...
Ya sabéis que dicen que debemos mantener un adorno de ellas todo el año y yo esta vez me quedo con semejante mágico colgante...
Me ahueco el pelo ligeramente...
Retoco tenuemente mi maquillaje...
Para desearos a todas un maravilloso día de martes. Ahora me marcho rauda al encuentro de mis dulces amigas, nos espera una comida de esas que se alargan, casi, casi, con la merienda de la tarde...

Mañana toca nuevamente miércoles vergeliano. Sigo sin recibir fotos de vuestras especiales cositas, pero no os preocupéis ya encontraré yo una espectacular casa con la que haceros soñar, de eso se trata, de robaros el corazón con cada instantánea escogida...
¡Hasta mañana preciosasssssssssssssssssssss!