nieve

31 de mayo de 2016

Mis cortinas del cenador...

Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii preciosas mías, nuevo complemento para mi vergel. Aquí me veis acabando de recolocar mis nuevas cortinas blancas, para que queden bien bonitas y vosotras las admiréis. Las necesitaba, cuando el sol incide en mi terraza se cuela hasta el final y el toldo no era suficiente. Me inspiré hasta el infinito hasta dar con el remedio, unas cortinas que pudieran abrirse con facilidad, un tanto gruesas pero no demasiado, en un color luminoso y que tasaran a la perfección con el entorno...
¿Dónde creéis que las encontré?...Pues en mi querido Ikea, en la sección de cortinas. Las había en multitud de modelos, estampadas y lisas. Yo me decanté por unas sencillas, blancas impolutas, de algodón y super vaporosas...

Son ellas largas, larguísimas. Estos de Ikea lo hacen todo a lo grande. Así que como aún no las he cortado, las anudo con delicadeza para que no lleguen a arrastrar sobre el suelo...
Ummmmmmmmmm, que perfecta sombra proyectan, frescor dentro del cenador, ideal para el veranito que ya mismo llama a nuestras puertas...

 ¿Qué os parecen chicas?...
 No me negaréis que es una genial idea para todas aquellas que tenéis pérgolas en vuestros vergeles. Económicas, fáciles de colocar, aportando mucho romanticismo a todo el espacio...
 Se pueden mantener abiertas de par en par en los días nublados...
 O cerrarse cuando el sol arrasa como en estos momentos. Tan solo ha necesitado Víctor un grueso alambre colocado de extremo a extremo para que quedara completamente recto. Ya sabéis que mi pérgola hace arco...
Bien tensado y sujeto...
 Después se pasan las cortinas a través de él deslizándose sin problemas de lado a lado...
Un sistema ideal que podéis elaborar vosotras mismas...
 Por ahí asoma Yaiza rauda buscando la sombrita de las nuevas cortinas...


Mi Troll ya instalado en el sofá y buscando esos mimos que siempre le doy...

La verdad es que con este nuevo complemento el rincón del cenador va a convertirse en el refugio de todos en esta casa...

Por cierto chicas, aparte de los nudos desenfadados que me veis haciendo por aquí...
También he rescatado una pinza en forma de estrella decapada en blanco ideal para unir las dos cortinas y que no se cuele ni pizca de sol...


Genial, creo que a mi Troll le ha encantado, no le quita los ojitos de encima...
 Otra de las ventajas de esta nueva zona en semisombra es la protección que le otorga a muchas de mis plantas, allí se sienten refugiadas fuera del insoportable sol de ciertas horas del día...



Bueno preciosas mías, últimamente no nos movemos de este vergel. La otra noche os colaba las guirnaldas luminosas al llegar el anochecer...

Y hoy os acerco en persona mis nuevas cortinas blancas colgando del cenador...
 Este vergel mío se transforma según llegan las diferentes estaciones. Se monta y se desmonta para que nos sintamos todos de auténtica maravilla...

Y ya por supuesto de paso, os cuento esos pequeños trucos para que nosotras mismas plasmemos las ideas decorativas repletas de inspiración...No se vosotras, pero yo veo ahora mi cenador como una especial zona de chill out donde desconectar como una auténtica reina...
Última instantánea para despedirme hoy, una última mirada a mis nuevas cortinas a través de mi Troll. Él a pleno sol tumbado. Yo detrás de las cortinas junto a Yaiza a la sombra fresquita de este martes caluroso...
¡Feliz día preciosasssssssssssssssssssss!. Mañana nos toca viajar juntas hasta el mismísimo México. Allí nos espera nuestra Aide para deleitarnos con su frondoso jardín particular. Retomamos sección vergeliana, un espacio que a todas nos tiene robado el corazón. ¿Nos vemos mañana?...

30 de mayo de 2016

Iluminando las noches...

Lunes nuevamente chicas, que rápido pasan nuestros fines de semana sin apenas darnos cuenta. Eso si, sabemos exprimirlos al máximo como buenas vergelianas que somos. Yo por mi parte me he aprovechado de las noches pasadas junto a los míos en nuestro pequeño vergel, buenas cenas, tranquilidad absoluta, el sonido de la fuente, los mullidos sofás, mis peludos correteando y por supuesto el encendido de la larga guirnalda de bolas luminosas...
Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, cuantas ganas tenía yo de fotografiarla encendida para que vierais, que si es preciosa durante el día, al llegar el anochecer se embellece todavía más...
Esas bolas con matices azules son perfectas, dejando transparentar las rayas y flores que se alternan por todo el cenador...

Sutiles y mágicas diría yo...
Encandilan a cualquiera mucho más antes de que los cielos se vuelvan completamente negros...
Ahora se que elegí la tonalidad perfecta. Como muchas de vosotras me habéis comentado, esos estampados azules se entremezclan con el cielo en perfecta concordancia de colores...
En esta casa nos encanta a todos subirnos a la terraza y ver anochecer poquito a poco.Es toda una delicia observar los distintos matices de azules que van degradando conforme se marcha el atardecer dando paso a la total noche...
Yo creo que éste es el momento perfecto, cuando los cielos todavía se mantienen azules, con ese pequeño halo de día. Me recuerda al mar, profundo, azulón y sereno...

Entonces la guirnalda luminosa empieza a tomar protagonismo...
Empieza a brillar con más fuerza...
Las bolas estampadas tintinean acompañando al llamador de cristales, los cielos empiezan a apagarse...
Nos relajamos por completo...
Y la noche se instala...
Como me gusta que mi guirnalda pueda enchufarse directamente a la luz. Las solares o aquellas que funcionan con pilas, reproducen mucha menos luminosidad, se agotan rápidamente y no aportan el brillo deseado...
Ya está chicas, llegó la noche con toda su magia...
Negro el cielo...Luz en mi vergel...
Alrededor del cenador...
Y en las esquinas de éste...
Y me subo la vela regalo de mi Marta. Ahora veréis lo preciosa que resulta encendida...
Hasta la llama parece moverse al son del viento...
La dejo sobre la mesa, otro punto de luz que añadir a la terraza...
Junto a la lámpara de papel comprada el año pasado en Ikea y que tan bien queda en medio de los sofás...
Ummmmmmmmmmmmm, ahora si que si. No hay nada como diferentes puntos luminosos en nuestros exteriores...
Nos relajan, nos envuelven de magia, nos rodean de destellos brillantes...
Y nos permiten retomar ese libro escogido en deliciosa lectura...
Yo, mi "Algo que ocultar" de Ana Zarauga, Enganchada me tiene y la culpable no es otra que mi adorable Marta Lladó...
No hay nada como las noches primaverales llegadas con el mes de Mayo. Preparamos nuestras terrazas, jardines y balcones. Las iluminamos con amor, preparamos las primeras comidas y mullimos nuestros sofás con montones de cojines. Eso si, hay que ser rápidos en este vergel mío porque estos peludos se sientan en ellos los primeros...
He de confesaros que cuando ya se hizo plena noche, me saqué mi fina mantita de algodón para arroparme con ella. Todavía al llegar cierta hora corre esa fresca brisa que te pide a gritos envolverte con ella...
Así son estas primeras noches primaverales...Pero no las cambio por nada del mundo, poder tener un trocito de verde donde perderse llegado el fin de semana, se convierte en esta casa, en el momento dorado de toda la semana. Mucho más con mi deliciosa guirnalda luminosa desplegada por toda la pérgola...¿No la encontráis totalmente maravillosa?...
Chicasssssssssssssssssssss, tengo nuevo complemento en el vergel ya colocado y que mañana os mostraré. Además el miércoles vergeliano viajaremos juntas hasta el lejano México, allí nuestra Aide nos paseará por su jardín repleto de plantas. No os imagináis cuantas variedades cultiva esta encantadora mujer que encima nos lleva de la mano hasta su mercado de flores semanal para escoger juntas una nueva planta...Madre mía, cuantas cositas os tengo preparadas para esta semana, no nos vamos a aburrir. Encima sumo nuevo premio a este blog que me ha hecho enorme ilusión. El "Sisterhood of the Wolrd Blogguers" feliciiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo por ello y que os dedico a todas vosotras. Con todo ello...
¡Feliz día de lunes chicasssssssssssssssssssssssss!