nieve

30 de septiembre de 2016

Una enorme flor en mi Magnolia...

Hola chicas, he querido asomarme hoy por aquí para que echéis un pequeño vistazo a mi vergel. Durante todo este tiempo podría haberlo dejado de mimar y cuidar, ya sabéis lo que son los malos momentos, sin embargo todo él me ha servido para mantener ocupada mi mente, aislarme por momentos y revitalizarme en todo lo posible. Gracias a mis plantas me he venido arriba, ellas me han dado fuerzas para el día a día y ahora al verlas maravillosas en pleno otoño me demuestran cual de importantes son y la buenísima terapia que pueden ofrecernos...

 He quitado la carpa del cenador para así dejar entrar la máxima luz posible y que el agua de lluvia cuando caiga corra por todas mis especies...
 He replantado montones de crasas en jardineras y maceteros...
Han crecido con fuerza y colorido variedades de esta nueva estación estrenada...



Y lo que es más sorprendente vergelianas, me ha brotado una enorme flor en mi Magnolia. Si, increíble porque este árbol florece tan solo a finales de Junio, pero inexplicablemente él ha querido regalarme un último tesoro que me ha hecho enorme ilusión...

 Fijaros que maravilla de flor, grande, blanca y perfumada...
Ella ha permanecido abierta un par de días, ya sabéis lo efímeras que son, pero ha sido suficiente para dibujarme una sonrisa. Después me he dado cuenta que todas las hojas de la Magnolia estaban cubiertas de pulgón blanco, toda una pena, así que he tenido que eliminar ramas, cortar algunas hojas y aplicarle mi producto milagroso. He impregnado de él, tronco y hojas restantes a la espera de que se recupere y siga tirando para adelante...
 Creo chicas que lo conseguiré porque a pesar de esta plaga incordiante sus hojas se entreven verdes y brillantes...Ya os contaré...

 Y sino es así, siempre contaré con mis apasionadas crasas de las que ya me he hecho adicta. Ellas perviven en mi vergel sin problemas y con escasos cuidados florecen en cualquier mes y color como estas florecillas anaranjadas que resaltan entre las carnosas hojas verdes que acompañan al gallo blanco del macetero colgante...
 Que delicadas...
 Y bonitas son...
Hoy acaba Septiembre chicas, mañana estrenamos nuevo mes intenso y maravilloso. No sabéis lo bien que me hace entrar por aquí y contaros cositas vergelianas. Lo necesitaba, con cada palabra y cada instantánea se me alegra el corazón, se me activa la mente y hasta se me despeja el alma. Sois como una bocanada de aire fresco que anhelaban todos y cada uno de mis sentidos...


Además os dejo nuevo fondo otoñal y nuevas hojas deslizándose al compás de una escogida melodía...
A todas...
¡Feliz viernes preciosas!

28 de septiembre de 2016

Adiós papa...

Hola chicas que entrada más triste la de hoy. Hace días mi padre nos dejó tras una enfermedad fulminante. Ni que deciros los terribles momentos que estamos viviendo toda la familia, ha sido todo tan rápido y doloroso que ya ni tan siquiera nos quedan lágrimas para dejar salir la ira y la rabia que nos inundan. Hasta hoy no he tenido fuerzas suficientes para escribiros por esta ventana, pero han sido tantos los correos recibidos de parte de vosotras, tantas llamadas y palabras de apoyo que no puedo por menos de pasarme por aquí, daros las gracias y haceros llegar mis triste noticia. Sé que la vida continúa, que el final de la vida nos llega a todos, que él ha descansado de tanto dolor...pero a mi no me vale, me resisto a ello. Nuestros padres nos dan la vida y tendrían que permanecer a nuestro lado hasta el final de nuestras vidas. Sin embargo he de tirar hacia adelante por mi, pero sobre todo por los míos que necesitan que yo vuelva a sonreír, a llenarme de energía, de ganas y de ilusiones. Él lo querría así porque siempre nos decía que cuando faltara no le llorásemos, ni le vistiésemos luto, que lo recordásemos con alegría, reviviendo los buenísimos momentos que nos hizo pasar a su lado. Y eso haré chicas...Sentada estoy hoy frente al ordenador, delante del ventanal, ese ventanal que da a mi avenida llena de árboles, a lo lejos un banco de hierro asoma, en él se sentaba mi padre muchas mañanas mirando hacia mi balcón. Me saludaba con la mano y sonriendo me decía viéndome regar mis plantas, ¿qué tal va la jardinera?...Y yo le respondía, pues cuidando mi vergel papa...Ahora ese banco permanece vacío, pero sé, de eso estoy segura, que allá donde él esté me seguirá sonriendo y nada le haría más feliz que verme enérgica, feliz y viva...Quizás no sea el momento idóneo de retomar este blog, pero me doy cuenta que escribiéndoos ahora me siento mucho mejor, soltar y expresar lo que siento me hace bien al igual que emergerme en mis plantas, tocar la tierra, plantar alegres flores, pero sobre todo charlar con tantas vergelianas maravillosas que siempre asoman por aquí. Pues aquí me tenéis chicas, triste, pero  con enorme ilusión, esa ilusión que mi padre supo transmitirme desde siempre haciéndome ver que la vida era el mejor de todos los regalos recibidos...
Fotos tengo de él muchísimas, pero deseo en esta entrada de hoy asomaros una en especial, la que se hizo junto a Celia, esa nieta por la que tanta pasión sentía. Ahora ella sabe que tiene su ángel especial que la cuidará pase lo que pase...
Muchísimas gracias chicas y nos vemos prontito...

19 de septiembre de 2016

Mil disculpas...

Buenos días chicas y cuanto tiempo sin pasarme por aquí. Os pido mil disculpas por mi gran ausencia, paso momentos muy difíciles por la enfermedad de mi padre, duros meses llevamos de hospital y de pruebas. Ahora toca estar a su lado, darle mucho amor y fuerza...Espero en algún momento poder reabrir nuestra ventana, volver a charlar con todas mis mujeres de tantas cosas que nos apasionan. De momento me es imposible, aunque alguna que otra vez cuando la inspiración me inunde prometo colgar alguna foto maravillosa y entrar aunque solo sea unos minutos para contaros lo que sea y de paso desconectar y dibujarme una enorme sonrisa. No sabéis lo mucho que os echo de menos...Infinitamente...
Hoy he querido escribiros, son muchos los correos recibidos a lo largo de estos meses. No he tenido fuerzas para contestaros de una a una, así que desde este vergel algo tristón os quiero agradecer vuestra preocupación y prometeros que volveré, que aunque ahora me falle la inspiración y las ganas, éstas se me irán haciendo grandes en mi corazón para que a la vuelta de todo esto os reciba con los brazos más abiertos que nunca...
Mis palabras de hoy van acompañadas de una enorme foto junto a mi Víctor, instantánea de un lugar maravilloso descubierto en nuestras vacaciones de verano ya tan lejanas y casi irreales. Creo que resume a lo grande todo aquello que amamos tantas vergelianas...Gran casa romántica de tejados inclinados...verdor a través de un enorme jardín repleto de flores...cielos azules increíblemente preciosos y uno de mis peludos inseparable a nuestro lado mientras sonreímos a la cámara disparada por nuestra Celia...
Asomando desde el Palacio de la Magdalena en Cantabria os digo adiós a todas. No me olvidéis por favor chicas, solo pensad que vuelvo a partir a unas lejanas vacaciones de las que pienso volver...
Millones de besazos para todas...