13 de junio de 2016

Esparciendo vincas...

Visita ayer a  mi vivero preferido. Necesitaba plantar especies de temporada en las jardineras del gran balcón de abajo. "Passi" se ha convertido en el lugar perfecto para perdernos los domingos por la mañana. Ya sabéis que no solo tienen plantas hermosas, sino también una gran exposición de objetos decorativos y muebles de exterior. Yo es ir a semejante lugar y enamorarme de todo lo que se me pone por delante, menos mal que Víctor me retiene, que sino llenaría el carro de todo lo que ven mis ojos. De varidades hay muchísimas, yo siempre planto por este mes begonias en diferentes colores, es una apuesta segura por lo mucho que duran. Sin embargo se me fueron los ojos hacia las llamativas vincas expuestas, pero que preciosas son chicas, que alegría producen, cuantos colores a elegir y lo bien que van a quedar en mis grandes jardineras...
Así que metí en el carro diez...cinco en rosa clarito y cinco en rosa más fuerte. Buena combinación...Además compré un gran coleo elegido por Víctor, le encantan, su abuela siempre los tenía esparcidos por su casa y en la nuestra hace lo mismo, siempre asoma de su mano alguno que otro decorando cualquier rincón.
Finalizada la compra, de nuevo nos plantamos en casa para con paciencia ir trasplantando las nuevas especies...
Primero de todo, quitar los pensamientos secos que han lucido preciosos y floridos todo el invierno. Después uno por uno he ido colocando las nuevas vincas alternando sus dos colores. Un poco de miedo me dan, no sé si van a ser tan duraderas como las begoñas, pero las grandes jardineras como nosotras tenemos que arriesgarnos y este verano van a sobresalir por mis ventanales florecillas alegres con esas hojas verdes tan maravillosas...

Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, que preciosidad chicas...
 Delicadeza por encima de todo, mucho más con las piedras blancas grandes con las que he ido cubriendo todas las jardineras...
 Mirad preciosas, justo delante asoman mis coleos dentro del gran invernadero. Otro día de éstos os los enseñaré con total detenimiento...
 Porque hoy las grandes protagonistas del día son mis vincas nuevas plantadas. Unas asoman por encima del sofá. Hoy presumo más que nunca de él, está todo precioso sin la funda que a diario lo tapa y con los rescatados cojines veraniegos...
 Como cambia, ¿a qué si chicas?. Malditas fundas, que rabia tenerlas que colocar, con lo bien que lucen nuestros escogidos sofás sin ellas, disfrutando sin problemas de la tela soñada...
Y encima con las frondosas plantas sobresaliendo de las jardineras...
 Con sus matices en rosas, blancos y verdes...

 Así queda el conjunto final desde afuera. Cinco enormes jardineras de piedra en gris sobre los poyetes de las ventanas...
En medio de las vincas, pinos verdes que ya tienen más de diez años...
 No hay nada como combinar pequeños arbustos con flores llamativas...
 A mi me encanta el efecto que produce porque con el paso de las diferentes estaciones siempre mantengo los pinos con podas suaves para ir cambiando las plantas en flor. En invierno y otoño, pensamientos en lila. En primavera y verano, begonias o vincas...
 Doy la vuelta al balcón y me topo con la jardinera de la cocina. En ella he sustituido las petunias por nuevas vincas. No sé que me pasa con las petunias, pero no me duran nunca más de un mes. Las planté a principios de primavera y con el paso de las semanas se me han ido poniendo amarillas para acabar secándose...

 Claudico con ellas, nunca más a pesar de lo bonitas que son cuando empiezan a colgar...
 Este verano apuesto por las vincas también en la baranda del balcón de la cocina y ya os contaré...

 Vuelvo a dar la vuelta y me planto delante de la ventana que asoma a través del despacho...
 Más vincas chicas asomando de maravilla...

 Éstas si que las voy a disfrutar siempre que me ponga a escribiros por la ventana diaria...
 La mesa del despacho delante justo del ventanal y las flores mirándome a través de él...
 Ummmmmmmmmm, creo que con semejante ventana colorida no voy a querer salir de la habitación por horas. Inspiración me va a dar mirar hacia delante y toparme con los grandes árboles del paseo mezclándose con las vincas rosadas...
 Mucho más si corro la ventana y dejo entrar la fragancia de las flores que se van meciendo con el airecito suave de esta media mañana...
 Lo que pueden transmitir unas simples flores recién plantadas en nuestras casas. Por ahora a mi me han recargado de buenísima energía. Mientras trasteo aquí y allí voy levantando los ojos hacia los ventanales para admirar mis nuevas vincas repletas de color...
Bueno, mis vincas y todas las demás que asoman por todos lados. Y es que mi planta de abajo es como un mirador hacia el exterior donde se suceden jardineras repletas de flores a todo lo largo, para después desembocar en esa pequeña terracita, alma del salón. En ella ya sabéis que lucen hortensias, marquesas altas, crasas, cactus, claveles chinos, hiedras y cintas colgantes...
 Yo les explico a mis peludos que no gozamos de un jardín enorme, pero con este pequeño vergel nos sobra y nos vasta para salir a disfrutarlo tantas veces queramos...

 Aunque creo que los más privilegiados en esta casa son sin dudarlo Yaiza y Troll que entran y salen , corren y trotan, para siestear al sol rodeados de verdor...
 Empezamos el lunes de una nueva semana. He querido iniciarla con flores nuevas, ellas a su manera nos alegran el alma, nos aportan vitalidad y alegría. Pero también refrescan nuestras casas, nos ayudan a decorarla, nos rellenan los espacios, convirtiendo cada estancia y cada exterior, en parte importante de nuestras vidas...
¿Que os parece preciosas les ponemos flores a nuestro recién estrenado día?...

10 de junio de 2016

Viernes caluroso...

Ufffffffffffffffffffffffffffff preciosas, creo que el verano ya llegó en este final de primavera. Siempre se nos adelanta y nos sorprende cuando menos lo esperamos. Llevamos días de calor por estos lados y no queda más remedio que apaciguarlos como sea. En este vergel ya nos hemos preparado para ello, persianas abajo, todos echados, cortinas del cenador cerradas y persianas de lamas de caña colocadas para aislarnos del  exterior. Pequeños trucos para recibir al adelantado verano sin que nos llene de agobio. ¿Me acompañáis a comprobarlo chicas?...
Mi salón en penumbra, aunque me da un poquito de pena verlo sin ese sol espectacular entrando por los ventanales, es necesario echar el toldo de afuera que recorre parte del balcón...
 Los primeros en agradecerlo, mis peluditos. Echados están en el sofá, el uno al lado del otro...
 Ni me imagino el enorme calor que deben tener, con esas capas de pelo largo...
 Ahora dormitan ahí a la sombra fresquita, pero dentro de poco se tirarán al suelo en busca de más frescor...
 Benditos sean los toldos, que aunque no me gustan demasiado por su enorme dificultad en limpiarlos, se necesitan como método de aislamiento...
 El mío es gris, el mismo color de la fachada comunitaria...
 Y a parte de servirnos a nosotros, también me protege las plantas de la parte de abajo. Sin él petunias, vincas, hortensias y demás variedades se achicharrarían por completo...
 Lo mismo que el salón, las demás habitaciones de la planta de abajo permanecen con las persianas semi bajadas. Semisombra que también se proyecta en la parte superior...Subamos arriba...
Penumbra total...
 Las culpables, mis dos persianas de caña que verano tras verano cuelgo de los ventanales por la parte de afuera...
 Así ayudan a que Celia se encuentre más fresquita en su especial habitación...
 Uffffffffffffffffffff, hoy no es que haga un sol esplendoroso, el sol sale y se esconde a su antojo, pero el bochorno es insoportable. Miro hacia un lado del vergel a través de las persianas...
 Y hacia el otro. En horas solares de media mañana, me pienso mucho en poner los pies sobre él...
 La parte interior queda muy protegida gracias a las cortinas que ahora os enseño desde afuera. No hay nada como la caña para aislarnos como se hacía antiguamente en los pueblos, además de que decorativamente  resultan sumamente deliciosas, con ese toque campestres de las masías que tanto nos gustan...

Después ayuda muchísimo instalar esas pérgolas con toldo incluido. Las que como la mía son de quita y pon resultan ideales porque en invierno nos permiten recoger la tela dando aspecto de maravilloso cenador, para volverla a recuperar en verano como método de frescor...
 Por cierto vegelianas, nuevas bolas luminosas esta vez en blanco. Las compramos en "Leroy merlin" este fin de semana para completar el encendido de toda la pérgola...
 Son igualmente de exterior, quedan geniales porque la tela tiene un ligero brillo satinado que proyecta una luz especialmente maravillosa. No os imagináis lo precioso que queda el conjunto al encenderse por la noche...

 Aprovecho que vuelve a nublarse ligeramente para enseñaros la floración curiosa de algunas de mis variedades. El corazón de barro repleto de siemprevivas me ha brindado una flor espectacular esta misma mañana...
 Ohhhhhhhhhhhhhhhh, que maravillaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...
 Hace días le salió al conjunto un brote larguísimo en el que hoy mismo ha aparecido semejante florecilla...
 Otro de los cactus que ha permanecido en total letargo hasta ahora, ha despertado para regalarme la primera de sus enormes flores...
 Por ahora está semiabierta, pero cuando sus pétalos se extiendan será una total maravilla...
 Me arriesgué hace semanas sacando una de mis orquídeas ala exterior, en sombra por supuesto y aportándole pulverizaciones a diario...
 Pues ya la veis chicas,  se le han abierto casi todas las flores de su vara para convertirse en el centro de la mesa...
 Es una variedad mini en delicados rosas que me encanta...
 Además de todo ello, planté vincas en diferentes colores para sustituir a las violas invernales que con la llegada de los primeros calores se me secaron...
 Unas cuantas en la gran jardinera de la celosía, junto a la lavanda y al gran Magnolio..
 Las intercalé en blancos y rosados, perfecta combinación por la que siempre apuesto...
 Por ahora permanecen pequeñitas, pero con tanta tierra que tienen no dudó en que ya mismo se me harán enormes. Las de color rosa clarito las sumergí en una de mis macetas colgantes...
 Y las de vivo salmón, en lo alto de la celosía de madera, entremezclándose con la verde hiedra que lo recorre todo...
 Vuelve a salir el sol y el calor empieza a ser agobiante. Menos mal que ahora mismo estoy bajo la pérgola resguardada de él. Sufro por el resto de variedades más allá de ella, están a la total intemperie sin toldo que las refugie. A la noche las regaré en abundancia para aportarles la humedad necesaria...

 Y os sigo enseñando más plantas deliciosas de plena temporada. Mis bulbos de agapanto ya han sacado sus saquitos donde se esconden su espectaculares flores en forma de bola...
 Fijaros como están a reventar, en días darán paso a unas brácteas de pequeños puntitos que no son otra cosa que los pétalos en blanco y azul que me tiene enamoradísima...
Y por supuesto que es un vergel sin rosas...No es que se me den de maravilla su cultivo, parece que se me resisten de todas, todas, pero de los dos que tengo, uno de ellos, el de pitiminí, me ha regalado su primera flor. Es curioso que el verano pasado sus rosas eran blancas y ésta primera de hoy asoma en un ligero tono rosadito encantador. La naturaleza brota al libre albedrío, cambiante y especial, ¿no creéis chicas?...

 Ultimo truco para aislar este vergel en la ciudad. Corro las cortinas del cenador de extremo a extremo...
Y empieza a correr una ligera brisa que las hace mover ondeantes y románticas...
 Madre mía, que entrada más larga la de hoy, como me enrollo chicas...Pero es que me encanta contaros cosas, explicaros particularidades, daros consejitos, mostraros mis flores, sabiendo que aunque no os tengo a mi lado, si que os siento muy cerquita de mi a través de la ventana...
¡Feliz viernes!, nuevo finde por delante veraniego y caluroso. Vamos a aprovecharlo haciendo todo aquello que nos encanta y nos hace felices...Besotesssssssssssssssssssssssss...