27 de noviembre de 2015

Mi centro de Adviento

Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii preciosas mías, nuevas navidades a las puertas de nuestras casas y nuevo centro de velas de Adviento listo y decorado. Son ya cuatros los años que los elaboro, inspirada en los países nórdicos que crearon una tradición que ya hemos adoptado en esta casa por y para siempre. Existen multitud de maneras de realizarlo y a mi me encanta dejarme llevar, recorrer tiendas decorativas, probar formas diferentes para por fin crear el que adornará mi hogar durante las fiestas...
Y aquí lo tenéis chicas...
Para este 2015 me he decantado por una sencilla bandeja de zinc con corazones en su base, unos corazones recortados para apreciar su interior...

 Cuatro velas a encender de color crudo...
 Lazadas a su alrededor repletas de números, éstos anuncian los días que se van descontando para la llegada de la esperada Navidad...

 He rellenado la bandeja de verde musgo artificial, piñas recogidas en el bosque, bayas rojas muy brillantes y hojas de laurel...
 Pero el elemento estrella sin dudarlo para mi centro es el precioso reno de pelito que luce en mitad de la bandeja. Con sus altos cuernos, sus ojos chispeantes, sus dulce sonrisa y esa pose esbelta que tanto caracteriza a estos bellos animales...
 No podéis apreciarlas, pero la bandeja incluye en su interior cuatro pequeñas bases para incrustar las velas, así no se mueven ni se caen eliminando el problema a la hora de encenderlas. Quedan tapadas por el musgo que se entreve a través de los corazones abiertos. Os confieso que éstos fueron los que me enamoraron de esta sencilla bandeja...
 Me gusta el nuevo centro de Adviento, tiene una mezcla entre nórdico, campestre, cálido y encantador...
 Ya estamos deseando todos en este vergel prender la primera de sus velas, que no lo haremos hasta este próximo domingo...
 Será cuando iniciemos la cuenta atrás repitiendo los siguientes tres domingos el encendido de todas y cada una de sus velas hasta recibir la deseada Navidad...
 Fijaros con que carita nos mira el reno, como agradeciendo ser el centro de este arreglo navideño. Creo que sabe que me encantan estos animales invernales protagonistas cada año y con más fuerza de estas fiestas repletas de magia e ilusión...
 Además se rodea en esta casa de algunos más para hacerle compañía. Al fondo se asoman los renos de los cojines que no dejan de observarle y en la chimenea lucen con encanto los blancos de brillante porcelana...
 Y vosotras, ¿ya habéis elaborado vuestro especial centro de Adviento?...
 Si no es así, daros prisa que el domingo de encendido está muy cerca. Sabed que no necesitáis mucho para inspiraros, con cuatro adornos, con elementos recogidos de los campos que ahora están repletos de piñas, ramas y hojas, en pocos minutos ya tendréis elaborado un inspirador centro para ir recibiendo poco a poco las nuevas fiestas que se acercan...
Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii que esta casa ya va adquiriendo matices navideños. Sin apenas darme cuenta he rescatado los especiales cojines de renos, he esparcido piñas en diferentes envases, colocado velas grises, casitas portavelas de zinc y puesto en el centro de la mesa del salón esta maravilla que ahora asoma por aquí...
 Sin olvidarme de la planta reina por excelencia de estas fechas...la roja poinsetia...
 Delicadísima ella. Mañana tengo que realizarle algunas tareas jardineras si quiero que me dure chicas. Así que si queréis aprender a cuidarla, mimarla y a que se mantenga preciosa, no dudéis en visitarme para anotarlo todo, todito...

Último fin de semana de este mes de Noviembre y a mi me esperan multitud de cositas que realizar...La cuenta atrás empieza y todo tiene que estar listo y preparado para disfrutar de maravilla las fiestas que ya llegan. Pero no me importa chicas porque yo disfruto de sus preparativos como una auténtica loca...
A todas mis vergelianas que las adoro...
¡Feliz inicio de fin de semana y feliz día de viernes!

25 de noviembre de 2015

La casa de la vergeliana Piola...



Hoy tengo el honor de llevaros conmigo al hogar de Piola, todo un  placer que esta maravillosa mujer nos deje entrar en su mundo, ella que es todo un icono para mi, creadora de un maravilloso blog que sigo desde que lo descubrí, mucho antes de que naciera el mío, inspiradora nata, transformadora de todo lo que toca, gran fotógrafa, inmensa persona y mi ejemplo a seguir porque aprendí y aprendo muchísimo de ella. Bien dicen que las casa son un vivo reflejo de quienes las habitan, pues la de Piola no podría estar hecha de otra manera, es la viveza de su dueña, la fuerza de su personalidad,  el cambio constante día tras día y  el espíritu inquieto  plasmado en sus estancias. ¿Estáis preparadas chicas?...Vamos a recorrer espacios únicos que no os dejarán indiferentes...
Yo creo Piola que tu casa habría que admirarla no solo un día, sino 365 de todo un año. Porque lo que ahora vemos, quizás mañana en un arranque de inspiración tuyo, ya no sea lo que era. Así que aprovechemos este miércoles vergeliano para deleitarnos con el azulón que inunda las paredes de la entrada, quizás era pleno verano cuando te animaste a plasmar tan bello color. Que maravilloso contraste con el blanco de los muebles y por supuesto con el roble brillante del suelo...

Esas pinceladas de viejo dorado que asoman en el espejo del siglo XIX apoyado en la consola y restaurado por ti, los apliques de la pared y esos sencillos candelabros que acompañan el conjunto. Flores secas en un gran jarrón, sé que te encantan y que con cada estación creas un arreglo cambiante y especial...
Pero vamos a asomarnos todas a la cocina. Me cuenta Piola que es la parte de su hogar con menos espacio, el único cuarto de todos que no reformó por falta de tiempo, sé que lo tienes pendiente preciosa y que en uno de tus arranques inspiradores le darás ese ambiente especial que tanto deseas. Pero a mi me parece una cocina encantadora, esos muebles blancos, ese ventanal que como bien dices asoma a unos espacios verdes únicos, esa enorme estantería de madera con baldas abiertas y ese carro nuevamente en azul que destaca por encima de todo lo demás...
Degustar en ella ese the recién hecho colocado sobre la bandeja tiene que ser puro placer. Para que cortinas chicas, no las necesita, le basta y le sobra a las ventanas, con esas inmensas hojas verdes que se cuelan a través de los cristales...
Pero Piola es sumamente creativa, no para nunca. Necesita  en su hogar ese espacio para trabajar y dejarse llevar. Y tiene su rincón para ello repleto de sus cosas, rebosante de cajas, archivadores y baldas. Blanco por todos lados pero irrumpido con sutileza por ese colorido que siempre aporta a sus rincones...
Como me gusta el flexo rojo alargándose hacia esas fotos colgadas en la pared, el tarjetero azul...

El pequeño cactus asomando tras el macetero, los botes de madera y esos toques étnicos de la mano de cajas de bambú...
Una zona de trabajo que se alarga hasta su propio dormitorio donde conviven zona de dormir y espacio para el relax...
Nuevamente explosión de enorme colorido en detalles como los floreados cojines, el plaid que arropa al cómodo sofá y esos vistosos pompones faroles alegrando las paredes...
¿Sabes una cosa Piola?, me quedo con tu dormitorio. Sé que lo has transformado en multitud de ocasiones, pero de todos los estilos a los que ha sido sometido, te robo el que ahora mismo asoma por aquí...
Vergeliano de todas, todas. Que antiguo cabecero tan bonito, con que cálida madera oscura ha sido tallado, con esos mullidos cojines en rosa palo, uno de mis preferidos colores. Que contraste le aporta el blanco velador de Ikea a modo de mesita de noche, sencillo y romántico...
Las alas delicadas colgando del pomo del cabezal me vuelven loca, he tenido ya varias en mi hogar y no me canso nunca de mirarlas...
Como igualmente se me van los ojos a esas lecheras de zinc con rosas sumergidas o a la campana de cristal tallado, detalles como estos hacen especiales los mejores hogares...

                                          

                                               
Y allí chicas, por unos de los rinconcitos, asoman unas largas cortinas, quizás de las pocas que visten las ventanas de Piola, ¿curioso verdad?...
Y nos adentramos en el cuarto de baño, tan especial como su dueña. Lástima que solo podamos ver un pedacito de él. Pero nos es suficiente para entrever un espacio nuevamente en combinación con lo nuevo y lo moderno. Mano magistral de Piola que es capaz de entremezclar modernas baldosas con antiguas piezas de baño... 




Hasta capullos de secas rosas lucen ante tanta delicadeza...

Seguimos paseando por su pequeño apartamento. Y digo pequeño porque con sus tan solo 60 metros cuadrados cuenta con rincones tan frescos como el que ahora  asoma por aquí...Un original perchero donde tienen cabida sombreros, coronas de cuerda, bolsos y hasta un original cartel elaborado por Piola en el que queda escrito la palabra "Home". Ella lo bordó a punto de cruz con suma paciencia para lucirlo en una zona de paso que invita a esparcir todo cuanto queramos...

Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii preciosas que por aquí asoma ella, emergida seguro en uno de sus proyectos. Concentrada está apoyada en su sofá, rotulador en mano, con esa inmensa luz que recorre toda la estancia. ¿Qué será lo que sus manos crean nuevamente?...
Uauuuuuuuuuuuuuu que me muero de amor total por esta lamina colgada en el descansillo de la entrada de Piola. Que manos tienes guapísima, tú dices que los trazos no son perfectos, pero el resultado conseguido es increíble y el lugar escogido para lucirla no podría haber sido otro, queda impactante y asombroso...

Pasemos al salón, mil salones en uno diría yo porque lo mismo adquiere tonalidades crudas al llegar el invierno, que se viste de viveza pura  con la entrada de la primavera...

Ella sabe aprovecharse de las hortensias y las deja secar en una bandeja de simple cartón para anunciarnos que ya llegó el otoño...
Abrigando con lanudos cojines el blanco sofá... 
Un espacio camaleónico que cambia según el trascurrir de las estaciones y que a mi me tiene encandilada...
Dejando aparte complementos que van y vienen, adoro ese enorme mueble central repleto de libros, jarrones, cajas, casitas de zinc, bandejas de porcelana, cositas que nuestra Piola ha ido recopilando en sus muchos viajes, compradas en ciudades maravillosas para después lucir en el centro de un salón colmado de viveza...
Un salón clásico y atemporal donde colocar una antigua mesa con torneado pie y sillas encantadoras para las reuniones que nunca deben faltar...
 No se vosotras chicas, pero yo después del romántico dormitorio me quedo igualmente con esta maravilla de salón, ambas estancias muy de nuestro estilo, muy vergelianas ellas. Sobre todo por los detalles esparcidos, como estas ramas de almendro reflejada en el espejo...
La clásica pantalla plisada en gris de la gran lámpara...
Velas, corazones varios, jaula y maceteros que se apoyan en la la consola azulona...

Y tantos arreglos florales que nuestra especial mujer sabe colocar con sutileza en montones de rincones...
Pero lo que más admiro de ella es la facilidad mezclando estilos tan diferentes entre si. Lo mismo coloca un sofá de capitoné en uno de los rincones, que lo acompañan sin problemas de una lineal mesa auxiliar a su lado...
Que otro día en un arranque de inspiración se pone manos a la obra y se realiza para ella unos originales cuernos para colgar tan de moda últimamente... 


Cuanto de creativa eres Piola.. En tu hogar pululan con estilo jarrones muy nórdicos elaborados  con botes de jabón líquido y una sencilla botella de licor...

Bandejas doradas hechas con envases de pizza donde exponer preciosas cosas...
Una funda de otoño colocada en tu sillón mariposa con un simple jersey sobrante de los que tienes por ahí...

Una guirnalda de luz colgando del espejo realizada con bolas de colores...
Y hasta vuelan en total armonía unas negras gaviotas ideadas por ti misma...
Después vas y te marchas a París, que se que te encanta viajar. Te pierdes por allí y vuelves cargada de piezas antiguas irresistibles que combinar con todo lo demás. Desde luego yo quiero ser como tú...
Vergelianas, demos una última vuelta por semejante hogar, eso si, sin molestar a nuestra Piola que vuelve a estar concentrada en otra de sus grandes obras maestra...

Pasamos delante de más rincones encantadores...
Bordeamos de nuevo el elegante salón ya vestido de total invierno...
Y nos instalamos todas juntitas en el sofá. Delante de él Piola nos ha prendido unas cuantas de sus velas...


Nos ha preparado café calentito en tazas muy inglesas para que disfrutemos junto a ella los últimos minutos de esta agradable visita. Y así lo haremos preciosa...
Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, que ya mismo llega la Navidad. Y si esta mujer es capaz de crear tanta belleza en su hogar con sencillos materiales, seguro que monta igualmente un rincón festivo tan mágico como el que realizo el año pasado...
Tenemos ya que marcharnos. Pero antes he de decirte  Piola, que tu pequeño apartamento es indescriptible, rebosa originalidad, grandes dosis de inspiración, detalles elaborados desde el corazón y ganas de instalarse en él para siempre. ¿Sabéis chicas lo difícil que es meter en una coctelera matices nórdicos, pinceladas de chabby chic, ecléticos colores,  piezas antiguas, toques muy actuales y que encima quede perfectísimo?...
Esta mujer lo ha conseguido...
Piola eres arqueóloga, madre, bibliotecaria, blogera, amante de la fotografía, de los viajes, de la decoración, de las manualidades y encima restauras todo lo que cae en tus divinas manos. Pero ante todo eres una gran mujer que irradia, lo mismo que las galletas  que hoy nos dejas...Alegría, esperanza e ilusión por todo cuanto nos rodea...

Como he disfrutado con la entrada vergeliana de hoy. Si queréis más y más, pasaros por su blog, "Hampton SC" os convertirá en Piola-adictas...
¡Felicísima mañana de miércoles para todassssssssssssssssssss!